En esta tercera edición del 1 contra 1 nos preguntamos algo que nadie se ha atrevido a decir pero que no suena utópico visto lo visto en esta nueva temporada: ¿Serán capaces los Minnesota Timberwolves de luchar por el anillo esta temporada?

Nuestro redactor David Soler opta por el SÍ


El año pasado no consiguieron clasificarse ni para Playoffs debido a la plaga de lesiones que sufrieron pero este año, con todo su arsenal en la cancha, Minnesota Timberwolves está demostrando ser un equipo más que preparado para luchar por todo. No creo que me esté lanzando a la piscina con gente como Kevin Love, Kevin Martin o Ricky Rubio en el quinteto incial de este equipo.


Y es que el inicio de temporada del los Wolves es como poco, ilusionante. A día de hoy son quintos en la difícil Conferencia Oeste con un récord de 6-3, empatados con equipos presumiblemente superiores como Clippers y Warriors en tercera y cuarta posición respectivamente. En su división son segundos sólo por detrás de unos también sorprendentes Portland Trail Blazers. Pero ésto no queda ahí. 

Los que no conzocan la situación podrían alegar que el calendario les ha sido factible pero no ha sido así. Minnesota se ha enfrentado a 5 equipos que estuvieron en playoffs el año pasado. Han ganado a equipos presumiblemente superiores como Oklahoma City Thunder y NY Knicks, han ganado en el Staples Center a Lakers y sólo cayeron de 2 al día siguiente contra los vecinos Clippers. Además vencieron con autoridad a un equipo que se presumía de su nivel como Dallas y sólo han sido derrotados claramente por Golden State Warriors. ¿No tiene mala pinta no? Si además le añadimos que son, con 108 puntos por partido, los segundos máximos anotadores empieza a quedar claro que Minnesota sí es candidato al anillo.


A estos datos hay que añadirle el excelente momento de forma de la estrella del equipo, Kevin Love. El Ala-Pívot fue nombrado jugador de la semana en la Conferencia Oeste y promedia 27 puntos y 14 rebotes por partido, incluyendo más de un 80% de acierto en tiros libres. Si a esto se le añade un Kevin Martin con 24 puntos por partido y que encesta más del 50% de sus tiros de tres; Ricky Rubio que a pesar de no haber comenzado la temporada en su mejor momento contra Cleveland Cavaliers consiguió su récord personal de asistencias en un partido, 16, y Nikola Pekovic ayudando en la pintura los Wolves se convierten en un equipo más que temible. 


Querido Cándido, por mucho que intentes convencer a la gente de que es una locura que Minnesota opte al anillo, primero convéncente a tí mismo porque hasta tú sabes que estos Timberwolves son mejores que Denver, Memphis e incluso me atrevo a decir que Oklahoma con Westbrook de vuelta. ¿Por qué no soñar con la campanada?



En cambio Cándido Robles opina que es demasiado osado decir que un equipo tan poco preparado puede luchar por el anillo y opta por el NO:


Minnesota Timberwolves es un equipo que ilusiona y mucho al público en general, y puede llegar a ser normal que en España la objetividad se nuble un poco con el deseo de ver triunfar a Ricky Rubio y la excitación que nos produce verlo jugar. Pero es realmente simple ver por qué la franquicia de Minnesota no está en disposición de ganar el anillo ni este año ni ningún otro cercano.

En primer lugar debemos echar un vistazo a la competencia: los vigentes campeones Spurs, que están dando avisos de otra temporada perfecta; Oklahoma City Thunder, con Westbrook sano y Durant e Ibaka con un año más de experiencia; los ilusionantes Warriors, Clippers o Rockets, sin olvidarnos de unos Grizzlies que, aunque han empezado de manera desastrosa, siguen estando por encima de estos Wolves en términos de talento y experiencia. Al margen de los candidatos iniciales, aún existen otros equipos a un nivel parecido al de Minnesota, como son Dallas Mavericks, Portland Trail Blazers y unos sorprendentes Phoenix Suns. 

Con este panorama, y comparando plantillas, sistemas de juego, experiencia y demás contingencias, podemos estar en condiciones de decir que entrar en Playoffs debe ser un objetivo realista para los de Rick Adelman (siendo optimistas, en sexta posición), pero una vez allí lo tendrá muy crudo para dar una sorpresa y entrar en semifinales. Sus posibles rivales son, sencillamente, mejores, además de contar con el factor cancha a su favor y sobre todo, con más experiencia. Recordemos que Minnesota ostenta el dudoso honor de ser la franquicia que más allos lleva sin entrar en post-temporada, con nueve de forma consecutiva, y su mayor éxito hasta la fecha ha sido unas Finales de Conferencia en 2004, la época de Kevin Garnett.

También sería interesante analizar brevemente las armas con las que cuenta Minnesota para intentar lograr la utopía de ganar el anillo:

  • Kevin Love ha comenzado a nivel de MVP
  • (si la temporada acabase hoy, él tendría mi voto), y Kevin Martin está jugando el mejor baloncesto de su carrera, pero el resto de hombres importantes no tienen el nivel suficiente para poder estar mejor considerados. 

  • Ricky sigue sin dar muestras de mejora en el tiro, lo que a estas alturas de su carrera empieza a ser preocupante, y aunque sigue creciendo en general, no es un jugador que domine al base rival a menudo, es decir, no es un jugador determinante noche tras noche. 
  • Nikola Pekovic se consagró debido a la baja de Love la temporada pasada, pero la vuelta del californiano le relega a un segundo plano que no le favorece: aun no hemos visto al titánico pivot de hace unos meses.
  • Corey Brewer muestra signos de progreso en su baloncesto y se ha convertido en un alero muy aprovechable que sería titular en muchísimos equipos, pero tampoco es alguien en quien confiar para resolver partidos. Y, además de todo eso, el brillo del quinteto titular es inversamente proporcional al del banquillo. 
  • Derrick Williams es intermitente, como lo ha sido durante toda su (corta) carrera, no hay ninguna referencia anotadora interior y JJ Barea ha terminado de volverse loco. 
  • Shved goza de menos minutos (lo que es normal debido al increible nivel mostrado por Kevin Martin). 

Para terminar de ensombrecer la ilusión, la sombra de la enfermería no se ha desvanecido del todo en Minneapolis. Chase Budinger aun no ha debutado ni se le espera a corto plazo, Ronny Turiaf está de baja indefinida por una lesión en el codo, y el equipo ya ha perdido durante un partido en una ocasión a Derrick Williams y en otra (la victoria de anoche frente a Cleveland) a Kevin Martin, lo que le dio la ocasión a Robbie Hummel de ser titular por primera vez en su carrera. ¿Veis a Robbie Hummel como escolta titular en una final? Yo no.

Y vosotros, ¿qué opináis al respecto? ¿Os posicionáis con David o con Cándido? ¡Publicad vuestras ideas en los comentarios!

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