Los Angeles Clippers no están viviendo su mejor temporada. La suerte está siendo muy esquiva con la franquicia californiana, que está viendo como sus jugadores más importantes están cayendo en diversas lesiones que les están manteniendo mucho tiempo alejado de las canchas.

Con Blake Griffin de baja ya desde hace un mes, ahora le ha tocado el turno a Chris Paul. El base y jugador franquicia del equipo sufre una rotura en el ligamento del dedo pulgar de su mano izquierda, una lesión que le obligará a pasar por quirófano para tratarla.

Se estima que CP3 tendrá que estar de baja en torno a 6-8 semanas, por lo que los Clippers afrontarán prácticamente lo que queda de temporada regular sin su líder sobre la pista. Paul promedia esta temporada 17.5 puntos, 9.7 asistencias, 5.3 rebotes y 2.3 robos en apenas 30 minutos por noche, números que reflejan su importancia vital en este equipo.