Ayer se celebró en el TD Garden el encuentro entre Boston Celtics y Los Angeles Clippers, en el que los locales se impusieron por un marcador de 107-102, y que estuvo marcado por la vuelta de una leyenda celtic como Paul Pierce.

El veterano alero disputó su último encuentro en la que ha sido su cancha durante muchísimos años. Un partido muy emocional para el en el que no pudo contener las lágrimas ante el enorme cariño que le brindó la que siempre será su afición, que le recibió como se merece.

Los fans convirtieron el habitual grito “Defense, Defense” para pedir su entrada, cantando Paul Pierce, Paul Pierce, pero los Clippers se hallaban en plena remontada y Doc Rivers no le daba entrada. Hubo que esperar a los segundos finales para verle sobre la pista.

A falta de 20 segundos, con el partido ya decidido, Rivers por fin le dio la oportunidad, ante la locura de los fans que llenaron el Garden para ver por última vez a su ídolo. Pierce no desaprovechó la ocasión y no decepcionó, ya que en la única jugada de ataque que protagonizó convirtió un triple ante el delirio de la grada para poner el broche final a un partido cargado de emociones tanto para el como para todos los aficionados de los Celtics

Nada más acabar el encuentro, The Truth se dio un baño de masas. Todos los aficionados aplaudiéndole y todos los jugadores de los Celtics se acercaron para darle un último adiós a Pierce. Tras esto, atendió sobre la pista a los periodistas, para finalizar arrodillándose y besando el escudo central del parquet del Garden. Una noche mágica.