El Draft 2014 vivió uno de los momentos más emotivos de los últimos años. El comisionado de la NBA, Adam Silver, drafteó a Isaiah Austin, estrella de la Universidad de Baylor, como detalle por el trágico diagnóstico del síndrome de Marfan en el reconocimiento previo a la ceremonia que le obligaba a abandonar el baloncesto.

En 2016, y a sus 23 años, Austin puede volver a cumplir su sueño. Los médicos han considerado que su estado es estable y podrá regresar a las canchas de manera profesional.  Recordemos, además, que el jugador es ciego del ojo derecho debido a un desgarro en la retina.

Todavía no hay información al respecto sobre su vuelta, pero Isaiah Austin dispone de varias opciones para reanudar su actividad. No parece que vaya a tener una oportunidad en la NBA a corto plazo, pero sí podría tener más oportunidades en la D-League o a nivel internacional.