Los peores pronósticos se han confirmado y Jabari Parker causará baja por un periodo estimado de doce meses. Los rumores en torno a la gravedad de su lesión ya se habían disparado, pero hubo que esperar al comunicado oficial emitido por los Milwaukee Bucks: desgarro en el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda. La misma lesión por la que tuvo que pasar en su año de rookie.

Hasta el momento, Parker ha disputado 51 partidos de regular season, promediando 20,1 puntos, 6,2 rebotes, 2,8 asistencias y 1 robo en 34 minutos de juego.

Con esta lesión, el futuro de los Bucks esta temporada pasa a ser toda una incógnita. Hablamos de un equipo que había entrado en una dinámica positiva y cuyas aspiraciones de cara a la presente temporada pasaban por lograr algo más que clasificarse para los playoffs. El camino hasta el momento no estaba siendo fácil, pues otro jugador esencial del equipo como Khris Middleton, se lesionó de gravedad justo antes de empezar la temporada. Casualmente, Middleton volvió a jugar esta misma semana (con bastante antelación al periodo de baja inicialmente estimado). La intención era la de introducir poco a poco a Middleton en la dinámica del equipo, confiando en las (muchas) opciones de terminar disputando los playoffs. No ha dado tiempo a mucho: la baja de Parker es determinante. Giannis Antetokounmpo tendrá que tirar como nunca de este equipo y Middleton recuperar milagrosamente su nivel tras un largo periodo inactivo. Jugadores como Malcolm Brogdon (hasta el momento, candidato al puesto número 2 del rookie del año) y Michael Beasley deberán asumir una mayor cuota de responsabilidad. Las aspiraciones de estos Bucks se reducen de forma muy considerable.