El pasado lunes me sorprendí con la noticia de que Jorge Lorenzo, actual campeón de Moto GP, anunciaba oficialmente que dejaba la escudería japonesa de Yamaha para irse a la italiana de Ducati. Independientemente de los motivos que han movido al piloto español a tomar esa decisión, lo que más me ha llamado la atención desde mi punto de vista de modesto aficionado al motociclismo es que el Mundial lleva sólo 3 carreras, este fin de semana se está corriendo el cuarto GP en Jerez, de un total de 18.

Quince GPs por delante son todo un mundo, en mi humilde opinión creo que ha sido un error de Lorenzo hacer pública su decisión porque toda la temporada va a ser un continuo de los que dirán que Yamaha puede ningunear a Lorenzo frente a los que dirán que Lorenzo no se está empleando a fondo y sólo piensa en Ducati.

Las dos posturas son perfectamente entendibles y habrá durante la temporada razones de peso para que los dos bandos defiendan sus teorías de la conspiración. Yo, personalmente, si fuera de Yamaha, mantendría a Lorenzo alejado de todo lo que pudiera ser la evolución y el desarrollo de la moto de las próximas temporadas, lo cual seguro que genera resquemores y suspicacias de las que nadie saldrá beneficiado. Ni el piloto, ni las dos escuderías.

Si pensamos en otros deportes, casos extremos como el de Jorge Lorenzo no suelen producirse (¿os acordáis de la famosa servilleta en la que Florentino Pérez consiguió el fichaje de Zinedine Zidane cuando éste aún defendía los colores de la Juventus?)pero sí que hay confirmaciones oficiales de jugadores de fútbol veteranos que publican su fichaje con equipos de otras ligas donde vivirán el final de sus carreras cuando aún no ha acabado la temporada o lo contrario, la confirmación de jugadores jóvenes de equipos pequeños o categorías inferiores que dan la rueda de prensa junto al presidente dando las gracias, que se va pero que todo el mundo esté tranquilo, que se dejará la piel en los partidos que quedan donde pueden estar jugándose el descenso o ascenso de categoría.

Pensando en estas cosas y en la NBA, mi pasión y sobre lo que escribo cuando puedo, me congratulo de que este tipo de cosas no pueden pasar. La rumorología de interés de equipos en jugadores o interés de jugadores en salir hay miles, pero confirmación oficial no. Nunca. El convenio lo prohíbe bajo pena de sanción grave y anulación del fichaje.

LeBron JamesEn la NBA nunca se podría haber visto a LeBron James diciendo en los playoffs de 2014 unas declaraciones típicas-tópicas como:

Quiero anunciar a los fans de Miami que ésta es mi última temporada en su equipo. Quiero volver a Cleveland y conseguir lo que he conseguido aquí. Tengo un trabajo incompleto allí, una deuda que todos entenderéis. Aún así, que nadie dude de que voy a dejarme la piel intentando ganar el tercer campeonato consecutivo por los fans, los dirigentes de la franquicia, mis compañeros y por mí.

Todo eso entre lágrimas y aplausos.

En la NBA eso está prohibido. Sólo pueden hacerse públicos los fichajes en los periodos que establece el convenio laboral, pocos días después de que inicie la agencia libre o antes del trade deadline de Febrero una vez comenzada la temporada.

Seguro que muchos os preguntaréis eso de si alguna vez la NBA ha sancionado un acuerdo contractual realizado fuera de los periodos establecidos y la respuesta es sí.

Joe Smith WolvesEs cierto que es muy difícil de demostrar y muy tontas tienen que ser todas las partes (jugador, agentes, franquicias) como para dejar pistas evidentes pero siempre puede haber algún empleado enfadado que filtre un fax, un email… Quizás eso fue lo que sucedió en el 2000 y es que la NBA sancionó fuertemente a los Minnesota Timberwolves cuando se demostró que habían prometido por escrito un lucrativo contrato a Joe Smith. Al final el acuerdo se anuló, el jugador firmó como agente libre con los Heat y los Wolves fueron multados con 3’5 millones de dólares y la pérdida de 4 futuras primeras rondas del draft, así como la suspensión del propietario de los Wolves, Glen Taylor, y su General Manager, Kevin McHale… casi nada.

¿Os imagináis eso en cualquier otro deporte?, yo no, y no estoy diciendo que lo que sucede en el mercado de fichajes de la NBA es lo adecuado en mundos como el del motor o el fútbol, pero sí que me alegro de esa diferenciación de la NBA respecto a los demás (liga cerrada sin ascensos ni descensos, franquicias que se mudan, el Draft, reparto de beneficios, límite salarial, impuestos de lujo para quien gasta más, la D-League, contratos con salario mínimo según veteranía, contratos max-deal con duración y cantidades económicas máximas permitidas, etc.)

NBA Destiny, Where Amazing People Happens!