Las malas noticias, en forma de lesiones, se están cebando esta temporada con el Miami Heat. Ahora ha sido (de nuevo) el turno de Josh Richardson, al que se le vió abandonar el entrenamiento de este sábado con un “walking-boot” en su pierna izquierda. Poco después, el técnico del Heat, Erik Spoelstra confirmaba a la prensa la lesión de su jugador.

En este sentido, y según ha publicado el Sun Sentinel (ver original), se trata de una lesión del tejido blando de su pie izquierdo. Según el técnico del Heat, Richardson tiene bastante dolorida la zona y han decidido practicarle una resonancia magnética para valorar si tiene afectado el tendón o algún ligamento. Una vez obtenidos los resultados, se determinará el diagnóstico con el consiguiente tratamiento, así como la estimación de tiempo de baja del jugador. “Crucemos los dedos para que no sea nada grave”, sentenció Spoelstra.

Richardson ha disputado hasta el momento 28 partidos, promediando 11,2 puntos, 3,3 rebotes y 2,8 asistencias en 31 minutos de juego. En sus últimos 10 partidos con el Heat, su promedio subió hasta los 12,6 puntos, 3,7 rebotes y 4,2 asistencias en 36 minutos de juego disputados, por lo que no hay duda que, de confirmarse los peores pronósticos, el Heat sumará otra baja más que sensible a su plantilla. Toca esperar y desearle al bueno de Richardson que su lesión no quede más que en un susto, y que esa resonancia magnética descarte cualquier tipo de lesión grave.