Según Zach Lowe, de ESPN (ver artículo), los Philadelphia 76ers tienen la firme intención de pujar por el actual base titular de los New Orleans Pelicans, Jrue Holiday, que será agente libre el próximo verano.

Holiday es actualmente el segundo mejor jugador dentro de la plantilla de los Pelicans, sólo por detrás de Anthony Davis. Consecuentemente, su baja supondría un duro golpe para las aspiraciones futuras de esta franquicia. Por todo ello, en New Orleans tiene muy claro que harán todo lo que esté en su mano para lograr que firme un nuevo contrato con ellos. La duda estriba en esperar o no a que el jugador se convierta en agente libre, ya que en este contexto, las probabilidades de perderlo (aunque pudieran ofrecerle un mejor contrato que cualquier otra franquicia, como consecuencia del nuevo convenio) aumentarían.

En este escenario, los Sixers (equipo que drafteó a Holiday con el pick 17 en 2009) consideran que están ante una oportunidad óptima de volver a contar con un jugador que encajaría de maravilla en un proyecto (ahora parece que bien definido) que gira en torno a Joel Embiid como jugador franquicia. Además, se considera que contar con Holiday posibilitaría un mejor desarrollo de Ben Simmons, sobre todo en la faceta ofensiva.

No obstante, hay algo que los Pelicans y los Sixers tienen en común: el miedo a que Holiday reclame un contrato por encima de los 20 millones de dólares anuales. Y aquí podría surgir un nuevo pretendiente con capacidad económica para colmar dicha pretensión: unos New York Knicks sin Derrick Rose. Pocas franquicias, más allá de los Knicks, podrían llegar a los +20 millones en los que podría plantarse Holiday.

Este panorama de incertidumbre abre una “vía de escape” para los Pelicans: traspasar a Holiday a cambio de un base de nivel y con un contrato asumible por varias temporadas. Se habla de Reggie Jackson (firmó por 5 temporadas y 80 millones en el verano de 2015) de los Detroit Pistons y, también, de Goran Dragic, del que Miami Heat quiere desprenderse (firmó por 5 temporadas y 90 millones en el verano de 2015) antes de que finalice el actual periodo de traspasos, fijado para el próximo día 23 de febrero.