Noche nefasta para los Golden State Warriors. Y es que a la derrota frente a los Washington Wizards (108-112) hay que sumar la lesión de Kevin Durant, acaecida en el primer minuto del encuentro, tras caerle encima su compañero Zaza Pachulia.

Durant se tuvo que marchar al vestuario para no volver. Diagnóstico inicial: hiperextensión de su rodilla izquierda, pendiente de evolución. El jugador se someterá durante esta mañana a una resonancia magnética que confirmará la lesión y el tiempo de baja. No obstante, con el paso de las horas los rumores se van acrecentando: es posible que sea baja para lo que resta de temporada. Así lo ha reconocido el propio Adrian Wojnarowski, que se hace eco de las sospechas del círculo más próximo al jugador (ver artículo original).

Este desafortunado hecho ya ha provocado la primera reacción de los Warriors. Tenían decidido incorporar a su plantilla a José Manuel Calderón, pero ahora todo ha cambiado. Calderón no vestirá la camiseta de los Warriors. En las próximas horas se hará oficial la contratación de Matt Barnes, que viene para cubrir el hueco insustituible que deja Durant.

Las próximas horas se antojan fundamentales en el devenir de las aspiraciones de los Warriors. Todos rezan para que lo de Durant quede en un susto, pero la mayoría se hace a la idea de que su ausencia será inevitable.