Buen partido el que se llevaron los New York Knicks ante unos siempre difíciles Detroit Pistons. Los de Stan Van Gundy lo pelearon hasta el final y a punto estuvieron de llevarse la victoria, que finalmente se quedó en el Madison por un ajustado 105-102.

El partido tuvo un nombre propio, que no fue otro que el de Kristaps Porzingis. El letón hizo el mejor partido de su carrera en la liga, consiguiendo 35 puntos (su tope de anotación) con un 13/22 en tiros de campo. Además, añadió 7 rebotes. Estuvo bien secundado por Carmelo Anthony, autor de 22 puntos y 5 rebotes.

Los Pistons, siempre competitivos, tuvieron la oportunidad de forzar la prórroga con un lanzamiento de Kentavios Caldwell-Pope que no llegó a entrar. El escolta fue el mejor anotador de los suyos con 21 puntos, mientras que Tobias Harris hizo un doble doble con 19 puntos y 10 rebotes.