El martes se hizo oficial lo que todo el mundo esperaba ya: los Miami Heat cortaban oficialmente a Chris Bosh confirmando la retirada del baloncesto profesional del ala-pívot de 32 años nacido en Dallas, Texas.

Tras tres temporadas luchando contra un problema en su sangre por el que se le generaban coágulos sanguíneos en sus pulmones por problemas de falta de fluidez, Bosh ha tenido que verse forzado elegir el camino de la retirada puesto que ningún médico ni el sindicato de jugadores podía garantizar que la práctica del baloncesto a nivel profesional no era perjudicial. Lo cual, aunque doloroso porque aún había mucho baloncesto dentro de él, es la mejor opción. La salud y la familia es lo primero. El trabajo dignifica a la persona, pero sin salud no hay nada así que por encima de todo, Bosh debe pensar en él como ser humano y sobre sus responsabilidades hacia su familia como padre, marido e hijo.

Bosh se ha ganado un hueco en los corazones de todo fan de la NBA, no sólo de Raptors y Heat, equipos donde desarrolló su carrera, gracias a su gran calidad como jugador, a su adaptación a los cambios tácticos en la NBA donde comenzó como ala-pívot versátil terminando como pívot con lanzamiento exterior complementando a la perfección el talento de LeBron James y Dwyane Wade en Miami formando el Big Three más odiado y amado a partes iguales de la Historia de la NBA.

Chris Bosh siempre ha sido considerado por su colegas de vestuario y rivales como un gran compañero dentro y fuera de la cancha. Nadie ha dicho nunca ninguna mala palabra sobre él, más bien lo contrario, y eso sí que puede ser su legado en el futuro aparte de haber ganado 2 anillos en 4 finales con los Heat, haber jugado 11 All Star en 13 temporadas despidiéndose con una media de 19.2 puntos y 8.5 rebotes en 893 partidos… casi nada.

Tras ser cortado, el Presidente de los Heat, Pat Riley pronunció unas emocionantes y reconocedoras palabras en honor a lo que supuso el fichaje de Bosh por los de South Beach.

Chris cambió su vida personal y profesional cuando vino a Miami, y él cambió nuestras vidas para mejor de una manera que nunca imaginábamos cuando conseguimos su fichaje por los Miami Heat. Siempre tendremos una eterna deuda con Chris Bosh por cómo cambió el equipo y por cómo nos lideró a cuatro viajes a las Finales de la NBA con dos campeonatos.

Hablamos, sin duda, de uno de los mejores jugadores en la historia de esta franquicia.

Chris Bosh fue siempre el tercero en discordia del Big Three formado el 8 de Julio de 2010 cuando los Heat ficharon a LeBron James en el infame evento televisivo denominado The Decision pero dentro del vestuario del American Airlines Arena, todo el mundo sabía que Bosh estaba al mismo nivel que James o Wade.

Hoy Bosh no tiene el alta médica para jugar profesionalmente al baloncesto pero sí para llevar una vida normal con los medicamentos que garantizan que su sangre es lo suficientemente fluida como para no generar más coágulos. Al ser cortado, Bosh recibirá íntegramente los 25.3 millones que tenía firmados para este año así como los 26.8 millones que recibiría la temporada que viene. Por su parte, los Heat restarán ese dinero del límite salarial.

Bosh será más pronto que tarde miembro por derecho del Hall of Fame, pero probablemente antes veremos su número #1 colgando del techo del American Airlines Arena con todo merecimiento, y lo mejor de todo será que en esos eventos estará Chris Bosh para disfrutarlo porque como hemos dicho, si dura es la retirada de un jugador importante, más dura es aún cuando esa retirada es por motivos de salud y no de edad, así que ahora Bosh y su familia deben sentirse agradecidos por la mucha vida que aún le queda por delante porque la salud, es lo primero.

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