Ayer se confirmó que Rajon Rondo firmaba una temporada por los New Orleans Pelicans para reforzar el banquillo puesto, por un lado el puesto de base titular pertenece a Jrue Holiday, y por otro lado, el mejor baloncesto del #9 parece estar ya muy lejano pese a tener 31, una edad con la que muchos piensan que un jugador llega a su punto idóneo de físico y mentalidad…

La trayectoria de Rajon Rondo es de lo más extraña porque tras un gran inicio de carrera en los Boston Celtics donde muchos le señalaban como uno de los mejores bases de la competición, el jugador empezó una espiral descendente en 2014 que incluye cuatro equipos en apenas tres años.

Estación 1: Boston Celtics (2006-2014)

Rajon Rondo llegó a los Celtics en un traspaso en la noche del Draft de 2006. Los Phoenix Suns le habían elegido #21 aquel año y esa misma noche le traspasaron a Massachusetts junto a Brian Grant a cambio de una primera ronda de 2007 en un magnífico traspaso de Danny Ainge. Esa primera temporada el base ya apuntó manera terminándola en el segundo mejor quinteto de rookies.

La siguiente temporada fue la llegada de Kevin Garnett y Ray Allen así como su consagración como base titular de los Celtics pese a la llegada de un base veterano de garantías como Sam Cassell. Doc Rivers vio en él su base ideal: un tipo con carácter, buena defensa y gran dirección de juego para abastecer a su big three formado por Paul Pierce y los recién llegados Allen y Garnett. El resultado no pudo ser mejor ya que los Celtics colgaron la bandera 17 en el techo del TD Garden derrotando en la final a los Lakers.

Los siguientes años supusieron la confirmación de que Rondo era un “Celtic for life”. Récords en la franquicia en asistencias, cuatro presencias en el All Star, carácter en la cancha, duelos históricos en playoffs ante los Heat de LeBron James… La guinda llegó en verano de 2013 cuando, pese a haber sufrido una rotura de ligamentos en Enero de ese año, Ainge traspasó a Garnett, Pierce y Terry a los Nets colocando a Rondo como el jugador franquicia de los Celtics.

A partir de ahí, nada fue igual. Algo verían Danny Ainge y el nuevo entrenador llegado en verano de 2013, Brad Stevens, que la temporada siguiente, el 18 de Diciembre de 2014, traspasaron al base rumbo a Dallas pese a que aquel mismo diciembre, saltó a la prensa un desayuno con Kobe Bryant donde se especuló que la Mamba Negra trataba de convencer a Rondo de que se marchara a los Lakers cuando fuera agente libre la próxima temporada… los Celtics no quisieron aguantarle un año más y, como ya hemos dicho, le mandaron a Dallas.

Estación 2: Dallas Mavericks (2015)

Rajon Rondo llegó a los Mavericks con la vitola (aún) de gran director de juego. Los medios señalaban que Rondo recuperaría su mejor nivel de juego en un equipo con un estilo de baloncesto muy clásico que le encajaba como anillo al dedo. Rondo podía hacer de base todoterreno como el mejor Jason Kidd de cuando los Mavs fueron campeones en 2011…

Pero no. Lamentablemente Rondo no encajó en la disciplina de vestuario impuesta por Rick Carlisle con el que llegó a tener un enfrentamiento público durante un partido. Llegó el verano y los Mavs le dejaron marchar como agente libre…

Estación 3: Sacramento Kings (2015-16)

Rondo llegó a Sacramento, nuevamente, con ánimos de relanzar su carrera. Allí le esperaba uno de los mejores y más polémicos jugadores de la liga: DeMarcus Cousins. Inicialmente parecía que los dos jugadores congeniaron. Rondo llegó a decir que él era el primer veterano al que Cousins respetaba dentro del vestuario pero no…

En Sacramento tampoco hubo suerte y Rondo protagonizó uno de los momentos más bochornosos de la temporada cuando protestó airadamente al árbitro Bill Kennedy con insultos homófobos sabiendo que el árbitro era gay… un nuevo clavo más al ataúd deportivo de Rondo.

Estación 4: Chicago Bulls (2016-17)

Tercer cambio de equipo en dos años y nuevamente se disparan las ilusiones en Rondo por parte de los medios. Esta vez llega a Chicago para formar un (supuestamente) backcourt de ensueño con Jimmy Butler y Dwyane Wade pero (una vez más) el sueño se tornó en pesadilla cuando se hizo oficial que los Bulls sancionaban internamente a Rondo con un partido de sanción por comportamiento poco profesional.

Cuando te señalan en un equipo como persona complicada puede ser un malentendido, cuando lo hacen en dos puede ser que estés pasando una mala racha, pero cuando lo hacen en tres… es probable que algo no te funcione en la cabeza, ¿no os parece?

Estación 5: Nueva Orleans (2017-¿?)

Será ésta la última parada de Rondo. Con 31 años aún está a tiempo de darle la vuelta a la carrera si el físico, y lo más importante, la cabeza, le acompañan. En Nueva Orleans se reencontrará con su amigo DeMarcus Cousins y con uno de los jugadores con más potencial de ser MVP de los últimos años, Anthony Davis.

Mimbres hay para esa resurrección, al menos a priori, pero llamadme escéptico si veo más cerca un nuevo fracaso de Rondo que volver a ver esa máquina de repartir asistencias. Espero equivocarme, pero como siempre digo, es sólo mi opinión…

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