Los Ángeles Lakers, una franquicia histórica con 16 títulos de campeón de la NBA, sufrieron hace unas horas la derrota más dolorosa de su trayectoria, al caer por 49 puntos de diferencia (por momentos, llegaron a perder por más de 50 puntos) frente a los Dallas Mavericks (73-122). Es la décima vez en la historia de la franquicia que el equipo pierde por más de 40 puntos de diferencia.

Sólo dos jugadores de los Lakers, Jordan Clarkson (10 puntos) y Lou Williams (15) pasaron de la decena de puntos. Las estadísticas del equipo angelino fueron un completo desastre: 3/21 en triples por 17/39 de los Mavericks, lo que habla horriblemente de la defensa; 17 capturas menos que el rival, que es el peor de la NBA en rebotes; 27-11 en asistencias. Un drama sin precedentes para la segunda franquicia más laureada de la historia de la NBA.

Para Luke Walton, entrenador de los Lakers, el partido resultó “frustrante y, honestamente, es vergonzoso para nosotros como equipo, como organización y para los aficionados de los Lakers que son tan buenos para nosotros. Este partido no muestra quienes somos y es triste que haya sucedido”, decía el entrenador Luke Walton después del choque. Julius Randle fue más explícito: “Fue como una bola de nieve que se hacía cada vez más grande. Nos patearon el culo”.

Los Lakers quedan con un récord de 16 victorias y 32 derrotas, ocupando la última posición de la conferencia Oeste pero, aún así, mantienen sus opciones de alcanzar la octava plaza que da acceso a los playoffs (Denver Nuggets, 18-25).