Partidazo el que se vivió anoche en el Quicken Loans Arena de Cleveland. Los actuales campeones y los San Antonio Spurs nos brindaron uno de los mejores encuentros de lo que llevamos de temporada, y que se acabaron llevando tras una prórroga los tejanos por un marcador de 115-118.

El partidazo de Kawhi Leonard inclinó la balanza para los de Popovich. El alero se fue hasta los 41 puntos (marca más alta de su carrera), con 18 de ellos entre el último cuarto y el tiempo extra. Además, capturó 6 rebotes y dio 5 asistencias. El 2 de los Spurs no parece tener techo y ayer demostró que está preparado para cualquier desafío.

Con las bajas de Pau Gasol y Tony Parker, Popovich tuvo que tirar de fondo de armario. Un veterano como David Lee y un rookie como DeJounte Murray funcionaron a la perfección. Doble doble de 14 puntos y 11 asistencias para el pívot y 14 puntos y 6 asistencias para el novato, quien en los últimos partidos está demostrando que puede ser otro robo más en el draft del duo Popovich-Buford.

En los Cavs, LeBron James y Kyrie Irving se combinaron para llegar hasta los 58 puntos, pero eso no bastó. Kevin Love tuvo un mal día (4/15 en tiros de campo), y el banquillo apenas aportó nada, con una gran carga de minutos de los cinco titulares.

Los Cavs han sufrido sendas derrotas en esta semana ante sus dos máximos rivales en una hipotética final, Warriors y Spurs, por lo que Tyronn Lue deberá seguir trabajando para mejorar y llegar a los playoffs en la mejor forma posible para que no se repitan los resultados de estos últimos días.