El Sindicato de Jugadores lleva los últimos años hablando de dos temas fundamentalmente con la NBA y los propietarios. Uno es el tema de mejorar el reparto económico logrando que los jugadores mejoren sus ganancias. Eso hemos visto que lo han logrado gracias al gran contrato televisivo a nivel nacional que la NBA firmó con el que los ingresos se han disparado exponencialmente, igual que los salarios porque si no, no tiene explicación que, por ejemplo, J.J. Redick cobre este año en los Sixers 23 millones de dólares, salario que nunca superó LeBron James hasta la temporada pasada con los 30 que cobró de los Cavs.

El otro gran tema es cómo reducir el exigente calendario al que se enfrentan los jugadores. Desde el Sindicato probaron inicialmente con reducir el número de partidos de temporada regular de los clásicos 82 encuentros a menos de 70. Ante esto, los propietarios, patrocinadores y televisiones respondieron con un NO retundo porque menos partidos implica menos recaudación que implicaría menos salario para los jugadores… los jugadores entraron en razón, el bolsillo no se toca.

La otra opción para reducir el número de back-to-backs e incluso “three games in four nights” era hacer que la temporada durara más y aumentar la duración del All-Star break. Ahí sí, ahí todos estuvieron más de acuerdo por lo que la próxima temporada va a empezar más pronto que nunca en los últimos 37 años de historia, concretamente el 17 de Octubre.

El hecho de que la temporada dure más de lo normal, solapándose con la MLB, coexistiendo con la NFL y la NHL hace que la batalla por las audiencias en la televisión, la auténtica gallina de los huevos de oro del deporte profesional, sea encarnizada. En un paso más por pelearle al fútbol americano su hegemonía mediática en los Estados Unidos, Adam Silver ha dado un inteligente paso tal y como informa Zach Lowe de Basketball Insiders:

Para lograr mejores audiencias y más interés del espectador medio, Silver se ha dado cuenta de que los partidos televisados a nivel nacional deben tener, siempre que las lesiones lo permitan, a todas las estrellas en la cancha. En general un entrenador pone a los mejores en cancha excepto cuando el calendario es muy apretado por lo que se ve forzado a dar descanso a los jugadores que más minutos juegan en algunos partidos al año, fundamentalmente en largos viajes de 5 partidos en 8 días en ciudades distintas. En estas situaciones, por muy televisado que sea un partido a nivel nacional, un entrenador rotará a sus jugadores. El público no verá a las estrellas y el espectador medio no se sentirá atraído por el producto que ve.

Recordad aquel partido entre los Heat de LeBron y los Spurs de Duncan en Diciembre de 2012 cuando Popovich decidió dar descanso a Duncan, Parker, Ginobili y Danny Green para jugar con los suplentes en un partido reedición de las finales del año anterior que fue televisado a nivel nacional. Ante aquel “desplante” que Popovich defendió por motivos de salud, le costó a los Spurs una sanción de 250.000$ por parte de David Stern.

Aquello fue un auténtico revuelo pero puso encima de la mesa el problema del calendario y el miedo de jugadores y entrenadores a que sucedieran, como suceden, lesiones por fatiga y desgaste como roturas de talón de Aquiles.

Aquella sanción a los Spurs la vivió Silver como Vicepresidente de la liga y, volviendo a la información de Zach Lowe, parece que la NBA ha decidido que los equipos que jueguen partidos televisados a nivel nacional tendrán más descanso del habitual después de esos partidos. Con esta decisión, la NBA casi se garantiza que los equipos no darán descanso a sus estrellas por lo que el espectador medio disfrutará del próximo Warriors Vs Cavs, o Rockets Vs Spurs, o incluso un Celtics Vs Jazz, ¿no os parece?.

Buena decisión de Silver que está mejorando, y mucho, el producto que heredó de Stern aunque pareciera imposible mejorarlo, y no puede decirse que no haya salvado escoyos como la negociación del último Convenio Laboral.

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