El center/forward serbio de los Denver Nuggets, Nikola Jokic, se ha destapado en la presente temporada como un magnífico asistente, hasta el punto que en el último partido disputado contra los Minnesota Timberwolves, logró su récord personal de asistencias, con un total de 11. Su actuación se completó con 16 puntos, 8 rebotes y 1 tapón.

Tras el encuentro, su entrenador, Mike Malone, no dudó en elogiar su actuación: “no creo que haya en la liga otro jugador alto que pueda pasar la pelota como él lo hace”. Tras un comienzo de temporada bastante dubitativo, parece que el jugador serbio está empezando a despertar, dándole la razón a aquellos expertos que preveían su explosión definitiva de cara a la presente temporada. No obstante, su propio entrenador dio una clave para mantener su progreso: dejar de cometer tantas faltas (sobre todo, las consideradas innecesarias). Y es que Jokic ha visto reducidos sus minutos de juego en muchos partidos por cargarse innecesariamente de faltas. “Es algo que debe aprender. Depende de él”, dijo Malone hace unos días a la prensa.

En cualquier caso, los números de Jokic (21 años y segunda temporada en la liga) están ahí. En sus últimos 5 partidos ha logrado picos de 27 y 24 puntos, 17 rebotes y 11 asistencias. Sin duda, datos a tener en cuenta para calibrar el potencial de este jugador al que sólo su afición por cometer faltas innecesarias parece frenar, pues cuenta con la total confianza de su técnico.