James Harden se ha empeñado en demostrarnos a todos que debe ser elegido MVP. Para ello nos brinda noche tras noche actuaciones memorables y al alcance de muy pocos en esta liga, pero el de la última jornada ha roto todos los límites imaginables.

El jugador estrella de los Houston Rockets terminó su partido con la friolera de  51 puntos, 13 rebotes y 13 asistencias. Brutal triple doble para lograr que los tejanos se llevaran la victoria por 123 a 118 ante unos Philadelphia 76ers que hicieron todo lo posible por amargarle la noche a ‘la barba’. Siendo la segunda vez en 28 días que conseguía un triple-doble anotando al menos 50 puntos, algo que ningún jugador en toda la historia de la NBA había logrado en una temporada entera.

Los Sixers, que por si alguien anda despistado ya no son el equipo que encadenaba derrota tras derrota en temporadas anteriores, mostraron una gran imagen ante uno de los equipos más en forma de la liga, forzando que Harden activara el modo ‘bestia’ para conseguir tumbar a un equipo local que deja de ver como una utopía meterse en puestos de Playoffs.

El escolta hizo de todo y todo bien. Anotó con porcentajes por encima del 50 % tanto en tiros de campo (57.1 %) como en triples (54,5 %), acertó en 13 de las 14 veces que fue a la linea de tiros libres, muchas de ellas en el tramo final del partido; encontró una y otra vez a sus interiores para que entre Nené y Clint Capela se fueran hasta los 38 puntos y recogió cada balón que rebotaba en su canasta para irse hasta los 12 rebotes defensivos, robando además 2 balones.

Pero esto son meras estadísticas, fríos números que, a pesar de su espectacularidad, no reflejan la superioridad que Harden mostró sobre la pista, su dominio de cada momento del partido y la sensación de que podía encontrar siempre la forma de romper la defensa rival por muy férrea que ésta fuera, que en muchos momentos lo fue. En definitiva, que los Sixers se hubieran llevado cómodamente el partido si a un extraterrestre con barba no le hubiese dado por jugar un partido con los Rockets. Y eso es lo que realmente logra un MVP.

Os dejamos un resumen con mucho de lo que hizo Harden. Disfrutad.