El pasado miércoles sucedió lo que muchos fans de los Knicks con Spike Lee a la cabeza esperaban desde hace tiempo: Phil Jackson era apartado del puesto de responsable deportivo de los Knicks pese a tener 2 años más de contrato por, no lo olvidemos, 24 millones de dólares.

En Marzo de 2014 Phil Jackson llegó a Nueva York con poco más que El Mesias de Händel de banda sonora. El Maestro Zen regresaba al equipo donde fue campeón como jugador para hacerse con las riendas de la franquicia alejando a James Dolan de cualquier decisión deportiva con la mirada puesta en devolver a los Knicks a posiciones de dominancia que deberían tener por el mercado que representan pero que no tienen desde hace ya demasiados años.

Todo pintaba bonito. Jackson iba a ser el reclamo de agentes libres como LeBron James o Kevin Durant ya que estaba claro que iba a construir un superequipo alrededor de Carmelo Anthony, el primero que picó el anzuelo ya que en verano renovó por 5 temporadas con la franquicia. Pero la clave y lo que llenaba de esperanza a los fans era que Jackson iba a traer el santo grial de los últimos 20 años, el sistema que hizo campeones once veces a Bulls y a Lakers, el infalible e indescifrable por los equipos rivales: Triángulo Ofensivo.

Para implantar su sistema, y dado que por sus estado físico no podría compaginar el banquillo, lo que realmente le apetecía, con el despacho por el que iba a cobrar 12 millones por temporada durante 4 años y medio, Phil Jackson dio el vestuario al entrenador rookie Derek Fisher, conocedor del sistema tras muchos años ejecutándolo en Los Ángeles, relegando al puesto de ayudante a Kurt Rambis, también conocedor del gran secreto.

2015 finaliza con 17 victorias y ningún fichaje importante… casi podría decirse que el mejor fichaje fue el de José Manuel Calderón. 2016 finaliza con la sustitución de Fisher por Rambis en el banquillo, una mejora de 15 victorias sin llegar a playoffs y el acierto de elegir a Kristaps Porzingis en el Draft pese a las muchísimas críticas iniciales. 2017 finaliza sin playoffs y sólo una victoria más, la llegada de Jeff Hornacek al banquillo y los fichajes de unos veteranos con problemas físicos como Derrick Rose y Joakim Noah que perjudican más que benefician al equipo. Por si esto no fuera poco, Jackson y Carmelo se enzarzan día sí y día también en discusiones públicas que hacen irrespirable el aire del Madison Square Garden

Con pocos “pros” y muchas “contras” en su haber, Phil Jackson sólo se mantenía fiel a una cosa. Sólo decía que una cosa era irrenunciable e innegociable: el triángulo ofensivo. El mensaje era poco más o menos que si los jugadores lo ejecutaban bien, el equipo aspiraría a todo y eso, lamentablemente, se ha visto que era la ilusión de un hombre que, por no renovarse, ha muerto deportivamente.

No hay discusión posible cuando se afirma que Phil Jackson, junto a Red Auerbach y Pat Riley, es uno de los tres mejores entrenadores de la Historia de la NBA. Once anillos, dos veces más finalista, mejor porcentaje de victorias en playoffs, entrenador del año en el 96, líder de vestuario, miles de leyendas, etc.

Su gran error ha sido no ver que el baloncesto iba evolucionando hacia lo que es ahora: un alejamiento de los postes bajos, donde el triángulo ofensivo se hacía fuerte, para potenciar el lanzamiento triple. Los Lakers bicampeones en 2009 y 2010 con Phil Jackson lanzaron 1.500 triples, en números redondos, esos dos años. Los Warriors campeones en 2014, apenas 4 años después, lanzaron 2.217 triples… un concepto de baloncesto completamente diferente.

Jackson, y otros muchos como mis amados Lakers,  no han sabido leer la senda que estaba tomando el baloncesto. Se amarró a su receta del éxito, más que probada, pero insuficiente. El baloncesto ha sufrido una revolución similar a la que pudo ser la implantación del reloj de 24 segundos allá por 1954. La NBA en particular y el baloncesto en general ha evolucionado y, como decía Darwin, la especie que no evoluciona, muere, que es lo que le ha pasado a Phil Jackson para tristeza de los fans de los New York Knicks.

Afortunadamente el tiempo lo cura todo y en breve volveremos a tener la imagen del Phil Jackson ganador con Michael Jordan y Scottie Pippen, Kobe Bryant y Shaquille O’Neal o el mismo Kobe con nuestro Pau Gasol, pero ahora la imagen es esta de Spike Lee cuando supo que el Maestro Zen salía de las oficinas de los Knicks.

HALLELUJAH.

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