Lugar de nacimiento: Melbourne, Victoria (Australia)
Posición: SF/PF
Clase: Freshman
Altura y peso: 6-10 (208 cm), 225 lbs (102 kg)
College: LSU
High School: Montverde Academy
Promedios temporada (NCAA): 10.1 pts, 56% TC, 33.3 % TC3, 11.7 reb, 4.7 as, 1,9 rob as, 34.9 min
Predicción draft: Top 2

Antes de empezar el curso se consideraba que esta clase del draft tenía dos claros candidatos al número uno: Ben Simmons y Skal Labissiere. Mientras que la temporada ha relegado a mitad de primera ronda el de Kentucky, Simmons continúa con muchas posibilidades de ser llamado en primera posición por Adam Silver. Quizá ya no se le vea como “el próximo Lebron James”, pero una camada de prospects bastante floja, solo Brandom Ingram le puede arrebatar el honor de ser seleccionado primero.

Su única temporada en NCAA ha servido para reafirmar todo lo que se sabía/espera de él, tanto lo bueno como lo malo.

Simmons trae consigo esa extraña combinación de tamaño y habilidades propias de un base pasador, lo que tradicionalmente le amoldaría a la perfección al rol de point-forward. Es capaz de bajar los rebotes en su propio aro, dirigir una contra veloz y bien atacar la canasta contraria bien encontrar a un compañero abierto con su excepcional visión de juego.

Sin embargo, esa versatilidad también pesa en su contra, pues deja abierta una importante cuestión: ¿qué posición ocupará en la NBA?

Para su tamaño, no tiene mala velocidad lateral, pero es poco probable que pueda aguantar a un base rápido (Westbrook, Wall) durante todo el partido. Como ala-pívot tiene buen instinto para los rebotes y se defiende anotando con bombas y ganchos, pero le falta algo de altura y envergadura contra hombres más grandes tanto en ataque (le cuesta anotar contra brazos largos) como en defensa (un power forward más pesado puede “abusar” de él en el interior). La última posición que podría desempeñar, alero, deja muy clara su principal carencia: el tiro.

Simmons solo ha lanzado 45 suspensiones en todo el año, anotando 14 de ellas. En los partidos ha quedado claro que le falta confianza en su tiro hasta el punto de mostrarse reticente a tirar incluso cuando los rivales le flotaban. No es que su mecánica esté “rota” y es algo que se puede trabajar, pero en la NBA actual, donde el lanzamiento exterior es tan importante, preocupa.

La otra “bandera roja” que porta es la de la actitud. Se comenta fuera de la pista y se ve dentro de ella su pasividad en diversos aspectos del juego, tales como la defensa y el rebote. No se esfuerza por puntear los tiros rivales ni busca taponar a los jugadores interiores, y sin embargo es algo que tiene capacidad de hacer. De manera puntual se le ha visto buena lectura de los pases del oponente, que normalente se traducen en un robo y canasta gracias a una rápida transición.

Pros

– Combina cuerpo de interior y visión e instintos de base, muy versátil
– Domina el juego en transición, de aro a aro sin ningún problema
– Capacidad para impactar en los rebotes y la defensa… cuando quiere

Contras

– Tiene que mejorar mucho su tiro de media y larga distancia
– Problemas de actitud, se duda de su ética de trabajo

Veredicto

De ninguna manera Ben Simmons va a ser seleccionado más tarde del segundo puesto en el próximo draft, pero su supremacía como número uno de la clase no podría estar más en duda. Más allá de los fallos de su juego (tiro exterior, dificultad para anotar con contacto) lo que más preocupa es su actitud, pasiva en defensa y en el rebote, facetas ambas en las que puede impactar y ser determinante cuando quiere. A pesar de ello, sus virtudes son muchas y el riesgo por seleccionarle mínimo. Que se haga con el número uno dependerá en gran medida de a quién beneficien las bolas de la lotería.