Una nueva temporada ha arrancado y Philadelphia 76ers busca redimirse de la mala imagen ofrecida a sus aficionados durante el último año. Pese a la derrota en el primer partido del curso ante Oklahoma City Thunder por 103-97, todo apunta a que vaya a ser así. Y es que el Wells Fargo Center pudo disfrutar de unos Sixers competitivos que desde el minuto uno pusieron a los de Billy Donovan contra las cuerdas. Tan solo un par de malas decisiones en los últimos instantes del partido evitaron que la victoria se quedara en Philadelphia.

Gran parte del mérito de esta buena imagen reside en Joel Embiid. El pívot, que disputaba su primer partido oficial en la NBA, partió como titular con restricción de minutos y fue la sensación del encuentro. Más allá de levantar el ánimo de la grada constantemente, terminó 20 puntos, 7 rebotes y 2 tapones en su casillero tras 22 minutos disputados.

Otro que debutaba en Philly era Sergio Rodríguez. El ‘Chacho’, de inicio por la ausencia de Jerryd Bayless, fue el mejor de su equipo. Acabó con un +/- de +8 y acumuló 12 puntos, 4 rebotes y 9 asistencias.

Sin embargo, ninguno pudo parar a un Russell Westbrook descomunal. El base tuvo que sudar y apareció en los momentos en los que su equipo más lo necesitaba. Hizo mucho daño a los de Brett Brown, sobre todo a su segunda unidad, y se quedó cerca del triple-doble con 32 puntos, 12 rebotes y 9 asistencias. Por su parte Enes Kanter logró un doble-doble de 17 puntos12 rebotes.

Oklahoma inicia la temporada con una victoria que ayuda pero no despeja las dudas de la era post-Durant. Philadelphia por su parte vuelve a la senda de la derrota, pero lo hace con un lavado de cara importante y buenas sensaciones en la mochila.