El baloncesto y la NBA están viviendo continuas evoluciones tácticas que hacen que si comparamos un partido de la primera década del siglo XXI con uno de la temporada pasada, casi parecen deportes distintos.

Hace 10 años teníamos 5 posiciones perfectamente definidas en la cancha. Un base generador de juego, un escolta tirador, un alero que alternaba lanzamiento de larga y media distancia, un ala-pívot versátil que jugaba en el poste y un pívot puro. Hoy en día, esa forma de distribuir los jugadores es historia tal y como ha dicho Brad Stevens, entrenador de los Celtics, en la pasada Summer League de Salt Lake City:

Yo ya no tengo cinco posiciones en la cancha. Ahora sólo hay tres posiciones. Tengo jugadores que manejan el balón (ball-handler), jugadores que se manejan en las alas (wings) y jugadores grandes (bigs). Hoy los jugadores deben ser versátiles, y lo serán aún más los próximos años.

En el lenguaje de la NBA existe una palabra, empleada con intención negativa, que sirve para describir a un jugador que no es lo suficientemente grande o pequeño como para encajar en una posición de un modo tradicional. Esa palabra es “tweener”, pero ahora lo que buscan los equipos son jugadores más polivalentes que nunca. El juego está evolucionando a un estilo en el que las posiciones son lo de menos. Ahora el juego se denomina “positionless game” o “juego sin posiciones”.

Si os fijáis, ya no hay point guards, ahora lo que buscan los equipos son combo-guards que no sólo crean juego y manejan el balón, sino que son capaces de anotar al mismo nivel que repartir juego. Russell Westbrook o James Harden son los mejores ejemplos, pero el #1 del pasado Draft, Markelle Fultz, también es de la misma opinión.

Mi estado mental es el de un jugador de baloncesto, no el de un base. No creo que tenga que jugar en una posición. Si el equipo necesita que no tenga la bola, puedo jugar sin ella. Si necesitamos que controle el balón, lo haré. Mi juego está enfocado a hacer jugadas ganadoras. Haré lo que tenga que hacer para ganar.

Otro término importante que inventó en los años 80 Don Nelson es el de “point forward”. Haciendo que aleros fueran los que generaran el juego ofensivo de sus equipos en el sistema “Nellie ball”, Don Nelson fue el precursor de jugadores como LeBron James o Ben Simmons que son bases en cuerpos de ala-pívot. El baloncesto de hoy necesita que los aleros se involucren más en juego ofensivo creando y no sólo finalizando las jugadas.

Los Miami Heat de Erik Spoelstra llegaron a 4 finales seguidas de la mano de LeBron, Wade y Bosh abandonando las posiciones tradicionales del juego poniendo quintetos en cancha en los que no había pívots puros, o sin que el base creara la jugada ofensiva. El propio Spoelstra dijo lo siguiente:

En los Heat no nos preocupamos de las posiciones de los jugadores. No nos preocupamos de los corsés convencionales en los que hay que poner a los jugadores. Nosotros ponemos 5 jugadores en cancha en los que puede que no haya un pívot puro o un base puro. Forzamos al rival a tener que ajustarse a nuestro juego. Nosotros buscamos jugadores con habilidad, con capacidades variadas.

Hoy día la figura del ala-pívot se ha transformado para ser un jugador que en ataque debe estar abierto y listo para lanzar de tres puntos. Nuestro Pau Gasol sufrió ese cambio en los Lakers discutiendo a diario en los medios pidiendo a D’Antoni que le pusiera en el poste bajo, donde él hacía más daño. Años después, Pau ha llegado a los Spurs de Popovich y ha anotado el 54% de los 109 triples que ha lanzado en la temporada, récord personal… Por otro lado, D’Antoni ha sido premiado como entrenador del año haciendo que James Harden no sólo anotara, sino que repartiera 11.2 asistencias por partido siendo el máximo asistente del año un jugador que todos señalaban como un chupón del nivel de Kobe Bryant… ¿quién estaba realmente equivocado, D’Antoni o Gasol?

Los Heat han elegido en el Draft a Bam Adebayo, un polivalente ala-pívot procedente de Kentucky. Allí Calipari trató de explotar la polivalencia del jugador preparándole para el baloncesto que se iba a encontrar en la NBA, tal y como ha declarado el propio Adebayo:

Baloncesto sin posiciones… yo compito con cualquiera. El pasado año he estado en Kentucky compitiendo contra los mejores. El entrenador Calipari me hacía cambiar de posición continuamente en los entrenamientos y en los partidos. Eso me ha dado una experiencia muy buena ahora que llego a la NBA.

El positionless game hace que todos los jugadores tengan que tener, no sólo capacidad ofensiva, sino capacidad defensiva para frenar a jugadores más rápidos y pequeños que ellos, o al contrario, más altos y fuertes. La palabra clave es versatilidad así que el small ball no es que sea historia, sino que ha evolucionado al positionless game haciendo que el que no se adapte, el que no evoluciones, será arrastrado por la corriente.

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