“En ajedrez, aprenderás más de una partida perdida que de cien ganadas´´ es una de las frases más famosas del mítico ajedrecista cubano José Raúl Capablanca. En junio de 2016, los Golden State Warriors sufrieron en el séptimo partido de las Finales una de sus mayores derrotas tras ir ganando la serie por 3-1. Steve Kerr presenció sentado a menos de un metro de distancia como Kyrie Irving ajusticiaba a su contrincante con un perfecto tiro para darles el anillo a los Cleveland Cavaliers.

Un año después, unas Finales históricas, probablemente de las mejores que la NBA ha contemplado, tendrán con casi toda probabilidad una baja muy importante. No es Lebron ni Durant, tampoco Irving o Stephen Curry. Los jugadores no se perderán la gran batalla final. Aquel rubio flaco que vio los ojos del asesino en el base de Cleveland hace un año es el gran desaparecido de esta serie.

Steve Kerr ha dirigido a los Warriors durante gran parte de la temporada cosechando, una vez más, el mejor récord de este curso baloncestístico por tercer año consecutivo. La tarea no fue nada fácil. Incluir a Kevin Durant en el equipo y que todos los hilos conectasen parecía una tarea ardua y complicada si tienes a 4 All Star en la plantilla con todos los egos que eso supone. Sin embargo, el entrenador de los Warriors consiguió reducir los tiros de Curry y de Klay en beneficio del ex alero de los Thunder.

Considerado por muchos un equipo perfecto en estos Playoffs y sin ningún peligro a la vista en su Conferencia, un importante escollo apareció en su camino. Otra vez Steve Kerr, otra vez su espalda. Una lesión que arrastra desde hace varios años y que le ha impedido viajar con el equipo en muchos momentos de la temporada y de estos playoffs. Mike Brown ha sido su sustituto, pero sus éxitos como entrenador fueron hace diez años dirigiendo a un solitario Lebron James.

La espalda de Steve Kerr preocupa a todo el conjunto de los Warriors ya que no es una situación aislada. Él mismo ha confirmado que es muy dudoso que vuelva a dirigir un partido en estos Playoffs. Sin embargo, en estas últimas horas, el baile final podría albergar un inesperado danzarín. Rumores en diversos medios de comunicación estadounidenses han afirmado que puede volver a sentarse como máximo dirigente en el banquillo de los de San Francisco.

La preocupación va más allá de estas Finales porque se ha puesto en duda su vuelta a los entrenamientos en temporadas venideras. Las razones son claras: los numerosos viajes que hacen los equipos durante la temporada regular y los pocos días de descanso para una persona resentida de la espalda. Los vuelos nocturnos no son nada buenos para una lesión de esta magnitud.

Steve Kerr, el entrenador que consiguió traer el anillo a los Golden State Warriors desde 1975, se encuentra sentado observando con todo detalle su quizás última partida de ajedrez. Al otro lado del tablero, Tyronn Lue jugará sus piezas de ajedrez con el rey encarnado como persona (Lebron), pero con movimientos superiores al del juego de mesa. Nadie sabe si jugará su última partida como ajedrecista de los Warriors (si se retira al final de los Playoffs), pero no permitirá que su rey sea derrotado.