La NBA vivió hace unas horas un hecho bastante peculiar, y es que el partido que debía enfrentar a los Portland Trail Blazers y a los Minnesota Timberwolves ha tenido que suspenderse como consecuencia de las malas condiciones en las que se encontraba la cancha del Target Center de Minneapolis.

Al parecer, el espectáculo infantil “Disney on Ice“, que se ha venido celebrando los últimos días en dicho pabellón, y que implicaba la instalación de una pista de hielo, ha sido uno de los factores determinantes de lo acontecido. Y es que, una vez instalado el parqué sobre la pista de hielo, unido a la elevada humedad exterior, provocó un curioso efecto a consecuencia de la condensación: el parqué se volvió sumamente resbaladizo. De nada sirvieron los esfuerzos del personal de los Wolves que, mopas en mano, no pararon de intentar secar la cancha para que el partido pudiera disputarse. Los jugadores de los Blazers se quejaron de un suelo casi impracticable y de los riesgos que ello implicaba. “La seguridad de los jugadores es lo primero”, sentenció Tom Thibodeau, técnico de los Wolves.

El partido se disputará en una fecha aún por determinar, aunque se especula con la posibilidad de que se celebre el próximo día 3 de abril.