Segundo triple-doble de la temporada para Russell Westbrook en apenas 3 partidos que sirvió para doblegar por 96-113 a unos Lakers aún muy tiernos, en pleno proceso de reconstrucción. Un Westbrook que vuelve a demostrar que es el máximo exponente de unos Thunder que no serían ni la sombra de lo que son sin él (participó de forma directa en la mitad de las canastas de su equipo). Con semejante actuación como la de ayer, en la que firmó nada menos que 33 puntos, 12 rebotes y 16 asistencias, aúpan a Westbrook a convertirse en el segundo jugador de la historia junto a Magic Johnson (1982/83) en firmar 2 triples-dobles en los 3 primeros encuentros de la temporada, y el primero en sumar al menos 100 puntos, 30 rebotes y 30 asistencias durante el mismo tramo de temporada. Una salvajada.

En cuanto al partido en sí, si bien los Thunder ya dieron visos de ser un equipo superior a los Lakers durante el primer cuarto, no fue hasta el segundo round cuando los de Oklahoma lograron romper el encuentro con un parcial de 17-3. Westbrook se puso las pilas y sus Thunder lograron coger un ritmo alto de juego explotando las debilidades de Lakers, especialmente en circulación de balón, para robar balones y culminar con contraataques. La superioridad física a ambos de la cancha de interiores como Steven Adams (14 puntos y 12 rebotes) y Enes Kanter (16 puntos y 6 rebotes), más el especial acierto desde fuera de Victor Oladipo (20 puntos, 3/7 en triples) hicieron el resto.

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En lo que respecta a los Lakers, si bien se les vislumbra actitud de mejora en cuanto al movimiento de balón con el que puedan explotar las virtudes ofensivas de los jovenes potenciales, los malos hábitos adquiridos durante estos últimos tiempos aún siguen reinando en buena parte de los ataques angelinos. Se atascan bastante en circulación de balón, y acaban por no generar situaciones de tiro liberado o superioridad, por lo que muchos de sus jugadas de ataque acaban en tiros forzados o mal seleccionados, o peor, en pérdidas que permiten al rival anotar a la contra. El horrible porcentaje en el tiro de tres (7/32) es testigo de ello. En defensa la situación tampoco es mejor, pues sus ataques dinámicos, que aceleran el ritmo de los encuentros, no casa con la horrorosa transición defensiva que ejercen.

Tan sólo el trabajo persistente de Randle (20 puntos y 9 rebotes), el potencial ofensivo de larga distancia de D’Angelo Russell (20 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias) y los ramalazos de Nick Young (16 puntos) permitieron a los Lakers mantenerse con esperanzas hasta mediado el último cuarto. Pues los Thunder con ventaja en el marcador durante casi todo el partido, aminoraron la marcha y se confiaron en exceso, pasando en pocos segundos de la consistente ventaja de 12 puntos a quedarse sólo cuatro arriba (95-91 a 4 minutos del final). Un último esfuerzo de Westbrook resolvió la contienda para unos Thunder que demuestran que, a pesar de la marcha de Durant, la competitividad no la han perdido.